Reflexión de la Directora General, Delia de Oro de Machado, ante esta inusual situación
Cuando comencé a escribir la parte de la historia del Colegio que se refiere a la época triste que estamos pasando, donde vivimos con la ansiedad de no saber qué nos depara el destino y hasta cuándo tendremos que seguir transitando la angustia y la desazón de no saber, que nos obliga al aislamiento en algunos casos, y a la soledad, y otros a adaptarnos a una convivencia a la que no estábamos habituados normalmente, pues el trabajo nos mantenía muchas horas fuera de casa, pensé: ¿qué podía dejar registrado en estas páginas, con respecto a nuestros sentimientos , a nuestros estados de ánimo?
Quiero dejar asentadas, entonces, estas palabras para todo el personal educativo, dentro del cual me incluyo, ya que somos los trabajadores que mantenemos en pie nuestra escuela, nuestra educación. Somos lo que animamos y preservamos el vínculo con nuestros alumnos, alimentando día a día el cariño, la responsabilidad hacía las tareas que deben cumplir, y que enseñamos que la adversidad no nos vence y que el cariño nos mantiene unidos, y que esto se lo debemos a esta generación: el seguir tratando de construir el futuro de nuestro país.
Quiero dirigirme a todo el personal del colegio para alentarlos en su diaria labor, y desear y rogar para que lleguemos pronto a abrir las puertas de nuestras escuelas y volver a la normalidad, dándoles un abrazo a nuestros alumnos.
Y sí. Eso es lo que surgió nuevamente en mi pensamiento. Para que sepan y sientan que no es en vano nuestro esfuerzo, que debemos seguir con ánimo, alegría y el mismo amor por nuestra vocación.
Vamos a pasar a la historia, y nos recordarán como la generación que no permitió que decaiga el proceso educativo a pesar de la adversidad, y que seguimos en pie.
Sé que tendremos éxito. Adelante, que podemos. Nuestra Misión es:
TRASCENDER.
Delia de Oro de Machado



















